TUTORIA 3 - SONIDO COMO IMAGEN

Cinema Paradiso (Director's Cut) : Amazon.com.mx: Películas y Series de TV

  Analizar el sonido de una película desde la perspectiva de la expresividad y creatividad del director es fundamental para poder interpretar con mayor profundidad y pureza el mensaje de la obra y su singular enfoque.

En efecto, el cine mudo de los inicios ofrecía más que el primer cine sonoro. Y es que éste consistió en diálogos y efectos de sonido de uso realista y sincronizado con la imagen, sin creatividad prácticamente, lo cual lo hacía subordinarse a la imagen.

Hasta que no se hizo un uso expresivo y creativo del sonido, en el que además de complementar el realismo de la imagen fuese capaz de suscitar efectos, hipótesis y suposiciones emocionales en el espectador, el sonido no tuvo todo el valor que merece. Al respecto dijo el afamado director Eisenstein (1898-1948) que el cine sonoro como expresión artística comienza cuando el crujido de una bota se desliga de la imagen de la bota que cruje para ligarse a la imagen del hombre que escucha con ansiedad ese crujido.

A partir de estas ideas podemos decir que se comenzaron a manejar las voces, la música, los efectos de sonidos y los silencios con un sentido creativo-expresivo, siendo elementos todos con contenido y con poder para activar en el espectador la capacidad de inferir. Sin embargo, en la actualidad a menudo la banda sonora sigue siendo la gran olvidada en el discurso fílmico; podríamos decir que el valor del sonido sigue bajo mínimos.

Pensemos, pues, en el modo de usar el sonido en el cine y los efectos psicológicos que es capaz de crear.

ELEMENTOS QUE COMPONEN UNA BANDA SONORA

El sonido cinematográfico en su conjunto, es decir, la banda sonora se compone de:

  • Voces: forman parte fundamental del relato. La voz tiene la responsabilidad de desarrollar la historia de una forma lógica, pero también la economizan y la hacen más comprensible por norma general. Pilar Aguilar (1996) la describe de modo muy pertinente incluyendo tanto la palabra como el simple ruido humano (respiración, jadeos, gritos,...)
  • Música: crea ambientes, sirve de anuncio que anticipa la aparición de un determinado personaje o una situación. Potencia la imagen, la nutre de efectividad psicológica en el espectador complementando con gran fuerza la atmósfera que el plano o secuencia pretende evocar, siendo uno de los elementos que mejor acompaña al relato; incluso llega a ser esencial para la historia. En todo caso, la música imprime un estilo a la obra4.
  • Ruidos: son efectos, especialmente onomatopéyicos, de los sucesos de la película. Lo habitual es crearlos o manipularlos en laboratorio para que tengan impacto5.
  • Silencios: tiene un valor emotivo. Advierte Pilar Aguilar (1996) que desde que el cine se hizo sonoro el silencio se convirtió en una opción expresiva. Así es, son muchas las posibilidades creativas del silencio en un filme, acompañando perfectamente a las esperas en el relato, los momentos de expectación de los personajes, reforzando la concentración, etc.6

QUÉ APORTA EL SONIDO A LA IMAGEN

En primer lugar, la banda sonora completa de una película le aporta REALISMO a las imágenes, permitiendo identificar localizaciones, reforzar ambientes, localizar las fuentes de sonidos naturales y reales..., en definitiva, ése es su objetivo y sentido natural.

También aporta CONTINUIDAD a las imágenes en tanto que el uso de la palabra va cosiendo los distintos planos, proporcionando un corpus a cada secuencia independientemente del número de planos que pueda tener, todo ello reforzado con el sonido ambiente y la música.

El sonido permite dar contenido y significado al SILENCIO. En efecto, desde un punto de vista creativo el silencio “puede hablar” al ser capaz de representar emociones y vivencias tales como la ausencia, el vacío, la angustia, la muerte...

Siguiendo en la línea de la creatividad y la expresividad, el sonido puede ser un CONTRASTE o contrapunto a las imágenes, precisamente para destacar sonidos, ruidos, efectos... que interesan al director.

Uno de los aportes más significativos está relacionado con lo que se ha venido a denominar “plano sonoro”, basado en la DIMENSIÓN ESPACIAL que tiene el sonido en relación con las imágenes, de tal modo que, mediante los diferentes matices de la banda sonora (volumen, calidad, continuidad, presencia o no de la fuente,...), se pueden establecer relaciones entre los objetos del campo visual y de éstos respecto a la mirada del espectador7.

Más concretamente con la música se refuerza el RITMO de los planos y secuencias. Pero quizás la función más relevante de ésta es la capacidad de DRAMATIZAR caracterizando a los personajes, enfatizando la acción e incluso informando sobre la historia si se trata de canciones con letra. Además, la función de AMBIENTAR la escena no ofrece la menor duda, siendo evidente en cualquier película (por poca música que contenga su banda sonora).

Además de estos aportes, que nos parecen muy interesantes, existen otros que vamos a ver en el siguiente apartado sobre la clasificación de los sonidos y sus efectos.

EL SONIDO Y TIPOS DE EFECTOS EN EL CINE

COMO SE ESCUCHA EN EL CINE

Las funciones del control del sonido cinematográfico son en gran medida las intencionalidades del creador con respecto a la “escucha” que quiere lograr en el espectador.

En este sentido, Pierre Schaeffer (1988)9 establece tres tipos de escucha para cualquier sonido:

En función de lo anterior, vemos que manejar el tipo de escucha para crear determinadas atmósferas o para enfatizar algunos aspectos del filme es en definitiva lograr que el espectador autogenere emociones concretas, ya que el sonido le hace recuperar experiencias previas en su memoria, agradables o desagradables, que en todo caso son vivencias propias que le disponen para recibir e interpretar el conjunto imagen-sonido desde el enfoque que pretende el director. Pero manejar estos recursos exige al creador conocer bien qué efectos provocan en el público.

Olvidar el sonido de una película a la hora de analizarla es desechar la posibilidad de ver más detalles en el argumento, de redondear la comprensión de la trama, de emocionarnos a fondo, de sentir la verdadera textura de un plano o una secuencia, de alimentar nuestra sensibilidad ante una imagen, de comprender el más allá de todo plano, de vivenciar los hechos con la máxima intensidad y en suma, de captar la esencia completa de la obra. Dispongámonos a “oír” las películas, a buen seguro que nos sorprenderá.

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